
La escuela de Vanesa Hodulich brilló en Buenos Aires con 13 medallas en el Nacional de Taekwondo ITF
Una comitiva de nueve competidores locales viajó a Hurlingham para participar del certamen de la Asociación de Taekwondo Integral (ANIT). La delegación cosechó un destacado medallero en formas y lucha, además de sumar experiencia en el juzgamiento de combates y afianzar la práctica deportiva en familia.
La instructora Vanesa Hodulich confirmó la participación de su escuela en el Torneo Nacional de ANIT desarrollado en Hurlingham, provincia de Buenos Aires, el pasado 4 de octubre. La delegación, conformada por nueve deportistas —incluida la propia entrenadora—, logró obtener un total de 13 puestos de podio en las distintas categorías.
Entre las atletas participantes, Angelina Aguirre, Noelia Acotto y Sofía Tarrasi compartieron sus vivencias tras las pruebas de lucha y formas. Las alumnas resaltaron la intensa preparación previa al evento y la obtención de primeros y segundos puestos.
En el caso particular de Sofía Tarrasi, de 10 años de edad, la jornada incluyó además su debut como jueza. Tras competir y adjudicarse el primer puesto en lucha y el segundo en formas, la joven cinturón negro asumió tareas de juzgamiento en el cuadrilátero asignado bajo la supervisión de las autoridades del torneo.
Hodulich destacó que el aprendizaje de esta disciplina aporta valores formativos, hábitos saludables y bienestar físico tanto en niños como en adultos. Asimismo, remarcó que la práctica no exige la participación competitiva de manera obligatoria, abarcando también la enseñanza de la defensa personal y el entrenamiento aeróbico.
La institución cuenta con antecedentes en competencias internacionales, tras haber sumado representantes en el Panamericano de 2023 y la Copa del Mundo de 2024. Con vistas al cierre de la temporada, la academia prepara los exámenes de fin de año para cambio de graduación y la presentación de un examen para tercer dan en Villa María.
La entrenadora enfatizó el valor social e inclusivo de la academia, donde actualmente coinciden entrenamientos de madres e hijos. Durante la cita en Buenos Aires, alumnas adultas compitieron de manera simultánea en áreas contiguas a las de sus hijas.
Según expresó Hodulich, el entrenamiento diario funciona como un espacio de descarga y superación personal para los adultos frente a las exigencias cotidianas, fortaleciendo los lazos colectivos y familiares dentro de la institución.