
Eugenio Semino advirtió sobre la falta de políticas para la tercera edad y el negocio detrás de la salud
El Defensor del Pueblo de la Tercera Edad analizó la realidad previsional y el complejo escenario habitacional y sanitario que enfrentan los adultos mayores.
El Defensor del Pueblo de la Tercera Edad, Eugenio Semino, brindó una charla en el Centro de Jubilados de nuestra ciudad para abordar la crítica situación que atraviesa el sector pasivo. Durante su disertación, el especialista expuso una radiografía de la coyuntura actual, marcada por el aislamiento social, el déficit habitacional y las fallas estructurales en el sistema de salud.
Semino señaló que en el país existen dos millones de personas mayores que carecen por completo de una red familiar o social de contención. A este aislamiento se suma la pérdida del acceso a la vivienda propia, un ideal histórico que se vio fuertemente devaluado. Según las cifras aportadas por el referente, el 53% de los adultos mayores se ve obligado a alquilar, compartir una vivienda o residir en pensiones de grandes centros urbanos como Buenos Aires, Córdoba o Mendoza. En estos lugares, el costo de una habitación con baño compartido alcanza valores que representan más de la mitad de los haberes percibidos por quienes cobran jubilaciones mínimas, lo que genera una distorsión económica severa que permanece fuera de la agenda legislativa nacional.
El especialista enfatizó que el concepto de salud debe entenderse de manera integral, comenzando por factores estructurales como el acceso al agua potable, las cloacas, un hábitat digno y la alimentación adecuada, los cuales funcionan como los primeros predictores de bienestar. Sin embargo, lamentó que la atención médica en el país se haya reducido casi exclusivamente al consumo de medicamentos.
Frente a este panorama, Semino remarcó la urgencia de reconstituir el sistema sanitario para orientarlo hacia la prevención. Explicó que los mayores suelen convivir con patologías crónicas que demandan un esquema de medicación, control y, fundamentalmente, acompañamiento. Esta última necesidad, junto con los dispositivos de atención para la salud mental y afecciones ligadas a la longevidad como las demencias, presenta un vacío absoluto que deja a los pacientes y a sus familias en el desamparo.
Hacia el cierre de su intervención, el doctor Eugenio Semino insistió en la necesidad de visibilizar estas problemáticas que afectan a ocho millones de argentinos que construyeron la sociedad mediante su trabajo y esfuerzo. En ese contexto, ponderó la importancia de la participación civil y reivindicó el rol fundamental que cumplen los centros de jubilados como espacios esenciales de resistencia, contención y acompañamiento frente a la actual crisis humanitaria que atraviesa el sector.