
El Consorcio Caminero N°336 celebró su aniversario
En un acto cargado de emoción, vecinos y productores destacaron el rol fundamental del consorcio en la conectividad rural.
En la zona rural de Cuatro Caminos y Colonia El Carmen, el Consorcio Caminero N°336 cumplió 60 años de vida y lo celebró con un emotivo acto cargado de anécdotas, agradecimientos y homenajes a quienes fundaron y sostuvieron esta organización clave para el desarrollo agroproductivo.
El evento, encabezado por el actual presidente Gustavo Ricciardi, reunió a vecinos, productores y exmiembros del consorcio en el mismo sitio donde todo comenzó: un antiguo boliche rural, hoy convertido en símbolo de unión comunitaria. Desde allí, hace seis décadas, surgió la iniciativa de un grupo de productores decididos a mejorar los caminos rurales cuando la salida de la producción era prácticamente imposible por las condiciones de los caminos de tierra.
Figuras como Héctor Lattante, Adelqui Cotorás y Juan Carlos Marinozzi revivieron los primeros pasos del consorcio, cuando fue necesario que algunos vecinos firmaran créditos a título personal para comprar la primera motoniveladora. Con esfuerzo, solidaridad y visión, lograron poner en marcha una maquinaria organizativa que, con el tiempo, se convirtió en estructura esencial para la vida rural.
Ricciardi destacó el orgullo que genera el funcionamiento del consorcio, valorado incluso por referentes de otras provincias, y remarcó que los avances logrados fueron posibles gracias a la colaboración constante de la comunidad: desde aportes de gasoil y arena hasta la participación activa en tareas de mantenimiento.
A pesar de las dificultades históricas en materia de financiamiento, los consorcios camineros continúan siendo pilares del entramado rural cordobés. En ese sentido, el presidente adelantó que se espera la aprobación de una nueva ley provincial que regulará y fortalecerá su funcionamiento, e informó sobre un ambicioso proyecto de enarenado que unirá Bell Ville con Morrison y Cuatro Caminos, mejorando aún más la transitabilidad para maquinaria agrícola y transporte de producción.
El acto no solo fue una celebración de logros pasados, sino también un llamado a la conciencia colectiva: cuidar los caminos, evitar transitarlos innecesariamente en días de lluvia y entender que el consorcio pertenece a todos. Una red de tierra, sudor y compromiso que conecta mucho más que destinos: conecta historias.