
Bell Ville avanza en una normativa para incorporar la figura de los juglares en el espacio público
El Concejo Deliberante revisó la ordenanza municipal para diferenciar a los artistas callejeros de otras actividades urbanas, promoviendo su identificación formal y la asistencia social a trabajadores itinerantes.
A partir de instancias de diálogo entre el órgano legislativo local y referentes de la cultura, la ciudad analiza una actualización normativa orientada a encuadrar el desempeño de las expresiones artísticas en la vía pública. El proyecto contempla el reconocimiento formal bajo la denominación de juglares, estableciendo un marco de registro y pautas de contención social.
El referente cultural Ariel García, identificado como juglar, mantuvo una reunión con integrantes del Concejo Deliberante para fundamentar la necesidad de otorgar una categoría específica a la labor artística en la vía pública. La propuesta busca diferenciar esta tarea cultural de otros oficios u ocupaciones desarrolladas en la calle, valorando su función como canal de expresión en espacios urbanos, plazas o escenarios teatrales.
La iniciativa proyecta la implementación de un sistema de identificación administrado tentativamente por el área de Convivencia Ciudadana. Mediante este procedimiento, los artistas locales o foráneos deberán registrar sus datos personales y certificar su lugar de estadía en la ciudad. Este esquema apunta a brindar mayor previsibilidad y tranquilidad tanto a los trabajadores de la cultura como a los vecinos.
La reforma de la ordenanza incluye asimismo aspectos vinculados a la contención de aquellas personas que se desplazan por distintas localidades y atraviesan situaciones de vulnerabilidad o falta de vivienda. El texto revisado busca adecuar los mecanismos de respuesta municipal ante estas contingencias.
Dentro del esquema previsto, se contempla articular acciones con dependencias locales, como el hogar de día que funciona en el dispensario municipal, para ofrecer servicios básicos de higiene y alimentación. La medida busca equilibrar el orden normativo con el resguardo de las condiciones mínimas para el ejercicio de las actividades culturales en la vía pública.