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Atrasos en pagos del PAMI complican el acceso a medicamentos para jubilados

Desde el Colegio de Farmacéuticos advierten que, sin un corte formal, muchas farmacias enfrentan faltantes por deudas con droguerías y una cadena de pagos paralizada.

Atrasos en pagos del PAMI complican el acceso a medicamentos para jubilados

Desde el Colegio de Farmacéuticos advierten que, sin un corte formal, muchas farmacias enfrentan faltantes por deudas con droguerías y una cadena de pagos paralizada.

El atraso en los pagos del PAMI a las farmacias vuelve a encender señales de alerta en el sector y comienza a impactar de manera directa en el acceso a medicamentos para jubilados. Desde el Colegio de Farmacéuticos, su representante Víctor Ramello explicó que, aunque no existe una suspensión oficial del servicio, en la práctica muchas farmacias no pueden reponer stock debido a la falta de pagos y al corte de crédito por parte de las droguerías.

Según se detalló, el sistema de pagos del PAMI funciona con adelantos y cierres quincenales, un mecanismo que permite a las farmacias mantener equilibradas sus cuentas con las droguerías. Sin embargo, la acumulación de varios pagos adeudados genera un desfasaje financiero que obliga a los farmacéuticos a afrontar costos que no pueden sostener. Esta situación provoca intereses, restricciones crediticias y, finalmente, la imposibilidad de adquirir nuevos medicamentos, no solo para afiliados al PAMI sino también para otras obras sociales.

Ramello señaló que la falta de un cronograma de pagos claro agrava el problema, ya que las farmacias tienen compromisos concretos con las droguerías mientras que las respuestas oficiales se limitan a supeditar los pagos a la llegada de fondos nacionales. En ese contexto, la incertidumbre se transforma en un obstáculo estructural para garantizar la provisión regular de medicamentos.

El impacto se siente con mayor fuerza en los medicamentos de alto costo. Desde el Colegio advirtieron que muchas farmacias deben priorizar qué productos solicitar, ya que la compra de un solo medicamento caro puede consumir gran parte del cupo disponible. Esto genera escenas frecuentes de jubilados recorriendo farmacias con recetas en mano sin poder acceder a su tratamiento.

Además, se remarcó que las farmacias de barrio dependen en gran medida del PAMI, que representa alrededor del 70% de su facturación. Desde el sector sostienen que esta situación termina debilitando especialmente a los comercios más pequeños, que cumplen un rol clave como primer eslabón del Estado en el acceso a la salud de los afiliados, ofreciendo cercanía, contención y, muchas veces, facilidades de pago.

Ramello también advirtió sobre el riesgo de concentración del mercado, al señalar que las grandes cadenas cuentan con mayores espaldas financieras y, en muchos casos, con droguerías propias, lo que les permite sostener plazos más extensos. Aun así, aclaró que incluso estas estructuras comienzan a sentir el impacto del atraso en los pagos.

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