
Alerta en Bell Ville por el avance del analfabetismo motriz y la pérdida de masa muscular en la infancia
Desde el Instituto Superior de Educación Física (ISEF) Bell advierten que los diagnósticos realizados en establecimientos escolares de la ciudad revelan un preocupante deterioro en las capacidades físicas de los niños.
Especialistas del ámbito educativo y de la salud manifestaron su creciente inquietud ante los resultados de las evaluaciones físicas llevadas a cabo en la población escolar local. Los profesionales detectaron una alarmante carencia de masa muscular y una marcada debilidad en la fuerza de los alumnos, lo que se traduce de manera directa en impedimentos para realizar acciones fundamentales de la niñez como correr, saltar, trepar o jugar de forma activa.
El docente del ISEF Bell, Joaquín Díaz, explicó que esta problemática, denominada técnicamente como analfabetismo motriz, responde fundamentalmente a la drástica reducción del juego libre y corporal en la vida diaria de los chicos. Según señaló el educador, la inactividad física prolongada provoca que los músculos no reciban el estímulo necesario para desarrollarse adecuadamente, lo que genera un círculo vicioso: al no tener la fuerza suficiente, los niños experimentan un cansancio prematuro ante cualquier esfuerzo mínimo, lo que los lleva a abandonar la actividad y profundizar el estado de sedentarismo.
El informe de la institución educativa de nivel superior pone el foco en las consecuencias a largo plazo que este fenómeno puede acarrear para la salud pública si no se revierte la tendencia actual. La falta de experiencias de movimiento en las etapas tempranas de crecimiento no solo afecta el rendimiento físico actual, sino que altera la maduración de las funciones coordinativas básicas.
Díaz remarcó que las falencias motrices detectadas en las escuelas locales exponen a los menores a problemas de desarrollo tanto madurativos como de postura corporal. Asimismo, advirtió que la fatiga temprana y la desconexión con el propio cuerpo restringen las herramientas que tienen los chicos para interactuar socialmente a través del juego, lo que impacta negativamente en su calidad de vida y en sus hábitos de salud para la edad adulta. Por este motivo, instaron a revalorizar los estímulos coordinativos desde el hogar y las instituciones.