
Agro Kon Kawa mostró el potencial de nuevos híbridos de maíz y reposicionó al girasol en la región
En la jornada “Campo Líder”, realizada en el predio de la ex ENA, Joaquín Capó destacó los rendimientos logrados pese al déficit hídrico y Ariel Ramos presentó tecnologías de última generación.
En el predio de la ex ENA se desarrolló la jornada técnica “Campo Líder”, organizada por Agro Kon Kawa, donde productores y técnicos analizaron el comportamiento de los nuevos materiales de maíz y el creciente protagonismo del girasol en la zona.
El ingeniero agrónomo Joaquín Capó explicó que en el lote perteneciente a la Escuela Agrotécnica de Bell Ville se implantaron todos los materiales de Nidera, incluyendo dos lanzamientos de la campaña: los híbridos 7765 y 7852. El ensayo se realizó en distintas densidades de siembra para evaluar su desempeño en un ambiente considerado de punta para la región.
Capó señaló que, si bien la campaña comenzó con muy buenas condiciones hídricas, la falta de lluvias entre diciembre y fines de enero afectó el llenado de los cultivos. Aun así, destacó que existen lotes con rendimientos satisfactorios y expectativas positivas de cara a la trilla.
En cuanto al girasol, remarcó que el cultivo volvió a ganar espacio en las últimas tres o cuatro campañas, especialmente en ambientes restrictivos donde soja y maíz presentan mayores limitaciones. Los primeros resultados muestran rindes que oscilan entre 20 y 30 quintales, con una ecuación económica favorable gracias al precio actual del grano. Según indicó, hoy el girasol se consolida como una alternativa estable dentro de la rotación y una opción rentable para suelos de menor calidad.
Por su parte, el ingeniero agrónomo Ariel Ramos, técnico de Nidera, brindó detalles sobre los ensayos en franjas realizados con tres densidades por material. Entre los híbridos evaluados mencionó el 7761 en versión BT triple, materiales CL con tecnología On Duty y lanzamientos de última generación como el 7852, que estarán disponibles comercialmente en la próxima campaña.
Respecto al girasol, explicó que la estrategia de la empresa apunta a posicionarlo como alternativa en ambientes donde la soja no alcanza buenos rindes, aunque también existen potenciales que permiten explorar producciones superiores, incluso con bonificaciones por materia grasa. Además, valoró la disponibilidad de maquinaria adaptada en la región y el mejor comportamiento defensivo de los materiales frente al daño de aves, factores que incentivan a los productores a diversificar.
La jornada dejó como conclusión que, en un contexto climático variable, la diversificación de cultivos y la incorporación de tecnología siguen siendo herramientas centrales para estabilizar rendimientos e ingresos.